- Es obligatorio contar con una licencia comercial específica para proyectar los partidos en establecimientos públicos.
- Las cuentas de streaming personales o domésticas no son legales para su uso en negocios.
- El incumplimiento de estas normas puede derivar en sanciones económicas severas impuestas por el IMPI.
- Los costes de las licencias varían según el tamaño del local y el número de pantallas instaladas.
Si tienes un negocio de hostelería, ya sabes que cuando llega el Mundial todo el mundo quiere echarse un vermut mientras ve el partido. Sin embargo, no todo es alegría, ya que muchos empresarios se han llevado un buen susto al descubrir que no pueden usar su tele de casa para poner los encuentros en el local sin meterse en un lío legal.
La diferencia entre el consumo doméstico y el comercial es abismal y, aunque parezca una tremenda bragging, las autoridades se toman muy en serio los derechos de retransmisión. No basta con tener una suscripción activa; hace falta un permiso específico que autorice la proyección pública de estos eventos deportivos.
¿Qué pasa si transmito los partidos sin permiso?

Jugar con fuego en este aspecto puede salir muy caro. En México, el ente encargado de vigilar que todo esté en regla es el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Si te pillan transmitiendo sin la licencia correspondiente, te expones a que un inspector debidamente identificado levante un acta en tu establecimiento.
Lo más preocupante es que las multas no son precisamente una broma. Se ha hablado de sanciones que podrían alcanzar las 250 mil UMAS, lo que en plata se traduce en una cifra astronómica que supera los 29 millones de pesos, algo que podría arruinar cualquier negocio pequeño o mediano.
Costes y tipos de paquetes comerciales
Para evitar estos dolores de cabeza, los bares y restaurantes deben contratar paquetes comerciales autorizados. El precio de estas licencias no es fijo, sino que depende de la capacidad del local, el número de comensales y la cantidad de pantallas que tengas instaladas.
Según la información disponible, los precios pueden oscilar ampliamente. Algunos paquetes básicos rondan los 7.000 pesos, pero pueden subir hasta los 30.000 pesos (aproximadamente entre 420 y 1.800 dólares). En otras estimaciones, se menciona que el coste por televisión puede variar entre los 5.000 y los 23.000 pesos, ajustándose según si el local es diminuto (menos de cinco mesas) o si es un sitio grande con más de veinte mesas.
Pasos para legalizar la transmisión en tu negocio
Si quieres hacer las cosas bien y dormir tranquilo, hay una hoja de ruta clara que debes seguir. Lo primero es entender que los servicios de streaming personales, como las cuentas de Sky o Izzi de uso particular, no sirven para fines comerciales.
- Debes contactar con una transmisora autorizada por la FIFA para contratar el servicio.
- Es fundamental obtener la licencia comercial a través de la empresa que ostenta los derechos (como es el caso de Televisa en México).
- Si ya eres cliente de alguna plataforma comercial, basta con proporcionar tu número de cliente para que activen los paquetes específicos del torneo.
Además de la licencia, hay que tener cuidado con el marketing. Está prohibido usar logotipos, mascotas o marcas oficiales de la FIFA sin permiso previo. Asimismo, no puedes cobrar una entrada o cover por ver el partido, ni anunciar el evento como una «transmisión oficial del Mundial» si no tienes la autorización expresa para ello.
El impacto en el sector turístico y la polémica de CANIRAC
Representantes de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (CANIRAC) han mostrado su descontento. Consideran que estas medidas son demasiado estrictas y que podrían frenar la derrama económica que normalmente traen estos eventos, especialmente en ciudades que son sede del torneo.
A esto se suma que, en algunos lugares, la realización de eventos gratuitos en la vía pública hace que invertir en licencias costosas no sea rentable para muchos empresarios. A pesar de que cerca del 40% de los agremiados ya cuentan con sus paquetes, el sector urge a los legisladores a revisar estas normas para evitar que se fomente la informalidad debido a sanciones desproporcionadas.
En definitiva, para proyectar el fútbol en un local es imprescindible contar con una licencia comercial gestionada a través de los titulares de derechos como Televisa, evitando el uso de cuentas domésticas para no arriesgarse a multas millonarias del IMPI, mientras que los costes variarán según el tamaño del establecimiento y el número de televisores.