Letras de cambio

acuerdo de letras de cambio

Las letras de cambio son una orden ejecutada por particulares o preferentemente por pequeños y medianos empresarios con un objetivo muy claro: sustituir los pagos en efectivo. En cualquier caso, se caracteriza porque tienen que darse dos características muy especiales en su emisión. Por una parte, el compromiso tácito de pago entre las dos partes que forman este proceso y por otro lado, que se recoja también una fecha determinada para su ejecución.

Pues bien, si se cumplen estas condiciones no cabe duda de que estamos en realidad ante una letra de cambio. Se utilizar preferentemente para líneas de crédito, de cualquier naturaleza, aunque también se aplica para obtener un adelanto del pago o descuento. Se trata de una operación muy beneficiosa para emprendedores y empresarios debido a que genera una liquidez inmediata en el corto plazo.

Letras de cambio: dinero a terceras personas

Cuando se firma este documento, el librador que es así como se denomina a la figura que lo emite, se está comprometiendo a pagar un dinero a terceras personas y es cuando este producto financiero adquiere la condición de estar obligado a ejecutar este traspaso monetario en los plazos convenidos. En cierta forma, las letras de cambio son muy parecidas a lo que se hace con el descuento de pagarés.

Para la existencia de las letras de cambio deben aparecer tres figuras que son insustituibles en la redacción de este documento. El librador que es la persona jurídica o física que emite o gira este documento. El librado, que por el contrario es quien acepta la emisión de pago y por último el tomador que es sencillamente quien lo recibe y quien  se le debe abonar este cargo a cuenta.

El uso de este sistema de pago permite que pueda obtenerse un nivel de liquidez mediante el descuento. Se trata, en definitiva, de una herramienta para conseguir diferentes líneas de crédito, entre ellas préstamos empresariales, leasing o factoring entre las más relevantes.

tipos de letra de cambio

Tipos de letras de cambio

Si por algo se distingue este modelo de pago es por su elevada flexibilidad y de la que adolecen otros productos de similares características. Esto se debe a que las letras de cambio presentan diferentes fechas de vencimiento. Es decir, los plazos cuando deben ser abonadas y que determinan que se puedan contabilizar hasta cuatro tipos de letras de cambio. ¿Quieres conocer cuáles son en realidad? Puede que sea una información muy útil debido a que pueda ayudar a optimizar esta orden dentro de la contabilidad de una empresa. Su esencia es la mismo y lo que las diferencia es la fecha de vencimiento de las mismas.

  • Hay letras giradas a día fijo y que vencen en esta fecha, a la vista. Es decir, tendrá su vencimiento en la misma, y por tanto no se podrá sobrepasar estos límites en el tiempo.
  • Con un plazo desde la fecha de su emisión en donde se expresará algo muy parecido a lo siguiente: “abónese 1.000 euros el día 13 de agosto de 2019”. En este caso, el mandato se tendrá que ejecutar en esa fecha en concreto.
  • Letras de cambio a un plazo desde la vista y que son las que cumplen los periodos desde que han sido aceptadas. Son las más complejas de todas debido a que puede haber ciertas confusiones sobre hasta dónde puede llegar su vencimiento y por tanto no son tan habituales en las operaciones comerciales o mercantiles.
  • Las letras conocidas popularmente como pagaderas y que se denominan de esta manera porque esta denominación se hará efectiva sino no se ha aplicado en este producto financieros una fecha de vencimiento. Hasta el punto de que se formalizará al año siguiente salvo que no se indique lo contrario. Son también conocidas como liberadas a un plazo desde la vista o desde el momento de su correspondiente aceptación.